
Ganador de la Copa de Europa I con el PSV mira atrás a la final: “Eso es lo único que pensé”
1 min de lecturaLa temporada 1987/1988 es, hasta ahora, sin duda la más exitosa en la historia del club del PSV. Bajo la dirección de Guus Hiddink, el PSV ganó con amplia ventaja el doble nacional y, además, el equipo el 25 de mayo de 1988 se alzó con la Europa Cup I al vencer en la final al Benfica portugués en la tanda de penaltis por 6-5.
En esa temporada, Wim Kieft regresó a los Países Bajos para jugar al fútbol con el PSV. El exdelantero había jugado varios años en Italia y decidió volver a los Países Bajos en 1987.
Allí donde el nacido en Ámsterdam, en Italia, lanzaba los penaltis, en el PSV no fue así, recuerda todavía el ex internacional. ''En Italia sí lanzaba los lanzamientos desde el punto de penalti, pero cuando llegué al PSV, teníamos a Ronald Koeman'', cuenta el ex jugador del PSV en el podcast KieftJansenEgmondGijp.
Cuando la final PSV - Benfica en Stuttgart desembocó en la tanda de penaltis, finalmente fue a Kieft a quien le tocó marcar desde los once metros. ''Tomé el segundo o el tercero, creo. ¿Dónde lo lancé? A la derecha del portero'', recuerda todavía el exdelantero.

Luego el guionista Michel van Egmond entra en escena. ''¿Qué recuerdas de ese penal?'', a lo que Kieft responde: ''Pensé: 'Ojalá no falle'. Eso es lo único que pensé.''
Entonces Van Egmond continúa. ''Esa no es una idea agradable, en realidad'', dice el escritor. ''No, pero la presión es, por supuesto, muy alta'', responde Kieft a continuación.
Al final, el PSV logró ganar la tanda de penaltis cuando Hans van Breukelen consiguió atajar el sexto penal de António Veloso, el lateral derecho. ''Nadie falló, por cierto, porque ya íbamos quince penaltis más allá y los porteros todavía no habían detenido ni uno. Es que ese lateral derecho del Benfica lo lanzó tan mal al disparar que Hans van Breukelen tenía que tener que sujetarlo. No, simplemente eliges una esquina. Y luego, lo más fuerte posible, para que el portero no pueda llegar. Es una presión enorme. Esa discusión eterna puedes plantearla, pero no se puede entrenar'', concluye el actual analista.



Comentarios3
Me acuerdo perfecto de ese 6-5, brutal. Y lo de Kieft con "solo pensé en no fallar" me da la sensación de que era puro instinto bajo presión, nada de cálculo. 🔥⚽
Me flipa el detalle de que eligieran esquina y potencia para que el portero no llegue. Y aun asi, el gol de Kieft a la derecha del portero era de esos "tenemos que entrar si o si". 🔥⚽
Que locura esa tanda de penaltis, y encima Kieft vuelve con la frase "lo unico que pense" y ya te imaginas el miedo real. Lo de Koeman cambiando el orden es clave, menuda historia para un club como PSV.