Una derrota especialmente inesperada provoca numerosas reacciones escandalosas: «Bosz y Stewart fuera».
1 min de lecturaEn ambas temporadas, el club se clasificó para los octavos de final de la Liga de Campeones. El Royale Union Saint-Gilloise demostró ser el mejor equipo el martes por la noche en el Philips Stadion y ganó merecidamente, aunque el equipo de Bruselas también tuvo algo de suerte en algunos momentos. El equipo de Bosz no supo aprovechar las oportunidades que tuvo, mientras que el rival sí supo golpear.
En resumen, una derrota muy desafortunada que, al mismo tiempo, ha desequilibrado considerablemente a gran parte de la afición, ya que, sobre todo en las redes sociales, se suceden declaraciones extrañas y conclusiones simplistas. Por supuesto, el PSV nunca debería sufrir una derrota por 1-3 contra el campeón belga. En ese sentido, se puede calificar de derrota escandalosa, sobre todo porque el equipo de Bosz falló en algunos momentos.
Renunciar es muy reprochable, pero es y sigue siendo algo puntual. Se puede concluir con seguridad que el equipo de Bosz es un equipo en construcción tras un verano lleno de fichajes y salidas. Una parte considerable de la afición tiene grandes dificultades para aceptar estos hechos y reacciona de forma vergonzosa ante la derrota en casa. Especialmente en las redes sociales, como no podía ser de otra manera, muchos aficionados no pueden contener su frustración. Aún con toda la campaña de la Liga de Campeones por delante, muchos aficionados piden a gritos la salida de Peter Bosz y Earnie Stewart.
«Bosz y Stewart fuera», se lee con frecuencia en las redes sociales. Una vez más, es una locura indescriptible. No son reacciones que se puedan tomar en serio, pero vale la pena mencionar cómo una parte ultra crítica y nunca satisfecha de la afición ve los resultados del club. Rara vez satisfechos, siempre críticos y siempre quejándose. Hasta el punto de insultar. En la primera parte, esto provocó los consabidos abucheos hacia los propios jugadores.
La selección también se enfrenta ahora a varias lesiones, ya que Myron Boadu, que ha tenido que abandonar el campo lesionado, parece haber sufrido una lesión grave. Con el partido en casa contra el Ajax en el calendario, esto supone un motivo de gran preocupación.
En dos semanas, el equipo de Bosz podrá enderezar el rumbo sumando puntos en Leverkusen. En resumen, nueva ronda, nuevas oportunidades. La conclusión tras la humillante derrota en casa ante el Royale Union Saint-Gilloise es que aún no hay nada perdido en la Liga de Campeones, pero que habrá que trabajar duro. Ni más ni menos.




Comentarios
Aún no hay comentarios